LOS NUEVE MESES DE PERÓN Y SU FALLECIMIENTO.ATENTADOS TERRORISTAS.LA CREACION DELA TRIPLE A.LA VIOLENCIA


LOS NUEVE MESES DE PERÓN Y SU FALLECIMIENTO.

En las elecciones nacionales de septiembre de 1973, la fórmula Perón-Perón obtuvo el 61.85% de los votos; el otro 24,34 % correspondió a la UCR que presentó como candidato a Ricardo Balbín acompañado por un muy joven Fernando de la Rúa, quien por ese entonces era senador por la Capital, gracias al triunfo obtenido en abril del 73. La confederación de partidos provinciales encabezada por Manrique obtuvo el 12 % restante de los votos.
El 12 de octubre de ese año, asumió el gobierno Juan Domingo Perón, luciendo su flamante uniforme de Teniente General, cuyo uso había sido devuelto por un decreto dictado por el ex presidente Campora.
Al día siguiente de la celebración de su victoria, Rucci murió asesinado por un comando Montonero, era el jefe de la CGT peronista.
Es importante resaltar que pese a los rumores que indicaban que Perón se encontraba gravemente enfermo, se dio a publicidad un comunicado donde se informaba, que el mismo se había sometido a un chequeo medico, realizado por los Dres. Taiana y Cossio, clínico y cardiólogo, respectivamente, que había arrogado un resultado satisfactorio.
Como primera mediada busco ordenar el complejo cuadro de fuerzas políticas y sociales movilizadas desde 1969. Se traba de encausar las expectativas y los conflictos acumulados por casi veinte años de enfrentamientos, y agudizados en los últimos años de la Revolución Argentina.
El plan de Perón tenia su base en dos ideas centrales: el acuerdo político y el pacto social.
El primero de ellos fue el más fácil de lograr, en gran parte por la gran predisposición del Radicalismo para aceptar un papel secundario o subordinado. La consigna “el que gana gobierna, el que pierde ayuda” ponía de resalto la actitud básica de la oposición política para colaborar con la normalización institucional del país.
Pero a decir verdad y aunque parezca mentira la conciliación y la unidad nacional perseguida encontraron sus principales aliados en los partidos políticos opositores, que entre las muchas de las fuerzas de coalición peronista.
El otro bastión de su gestión se baso en encarar el problema económico. Tuvo la idea de forjar un “pacto social” para que trabajadores y empresarios bajo la tutela del Estado, fijaran pautas destinadas a la conciliación de sus interés.
Gelbard, ministro de economía, que había sido ratificado en su cargo, tomo a su cargo la difícil tarea y tras algunas reuniones quedo concertado el “pacto social”, cuyo primer objetivo fue combatir la inflación.
Dentro de este periodo los salarios fueron aumentados en un veinte por ciento mucho menos de lo esperado por la CGT, las negociaciones colectivas fueron suspendidas por dos años y se estableció un rígido control de los precios.
Durante los primeros meses, todo parecía salir a pedido de boca.
Se procedió a nacionalizar los depósitos bancarios, a fin de que todo crédito fuera
orientado desde el Banco Central, se dicto una ley de inversiones extranjeras más limitativa que la vigente por ese entonces, se realizaron obras publicas para combatir el desempleos, se firmaron varios tratados y convenios con varios países europeos, que posibilito el envió de productos argentinos que genero un superávit de 1030 millones de dólares, recurrió a créditos que fueron otorgados por el BID.
Cuando la situación empezó a mejorar se produjo un aumento en el barril del petróleo. El aumento fue establecido por OPEP (conformada por países árabes y Venezuela), produjo un aumento del precio de los combustibles, tarifas de electricidad, gas, transportes y desabastecimientos, por lo que subió el costo de vida.
Los industriales se encontraban con que los insumos importados valían mas y que ellos no podían aumentar los precios por culpa del “Pacto Social”.
El “Pacto Social” empezó a desmoronarse, la CGT y la CGE vieron minadas su posibilidad de asegurar esta condición y fueron superadas por sus bases.
El conflicto entre capital y trabajo pasó a dirimirse en el ámbito de las empresas, transgrediendo los topes salariales y los controles de precios fueron violados cada vez mas con mayor frecuencia.
Entre tanto, la izquierda le declaraba la guerra al gobierno. El 19 de Enero de 1974 el ERP, en un audaz operativo, intento copar el Regimiento de Tanques de Azul.
Este ataque trajo como consecuencia, la renuncia del gobernador de la Provincia de Bs. As., quien fue reemplazado por el vice gobernador.
El mes de Enero estuvo señalado por una serie de atentados terroristas.
El 25 de Enero la Cámara de Diputados sancionó una ley castigando con severas penas los atentados terroristas, mediante una reforma al Código Penal. Ocho diputados de la Juventud Peronista renunciaron a sus Bancas en desacuerdo con la sanción de la ley.
Perón los recibió e intentó un dialogo persuasivo, fracasando el mismo.
Como consecuencia de esto último, se produjeron una serie de atentados terroristas en unidades básicas.
Fue entonces cuando López Rega, que era un policía retirado, creó la Triple A (Acción Anticomunista Argentino), encargada de la represión de la guerrilla. Estaba conformada por ex policías y ex guardia cárceles.
En este escuadrón de la muerte adquirieron experiencia muchos de los que después integrarían las brigadas de represión del proceso.
El 11 de Marzo fue muerto a balazos en la vía pública el padre Mujica, se dijo que fue la primera victima de la Triple A.
El 23 de marzo, luego de concurrir a una visita al médico, en la avenida Callao, cayo muerto a balazos el dirigente gremial Coria.
El mes de Abril no cesó la violencia, que por aquel entonces tenia dos vertientes: la izquierda combativa y la Triple A.
El primero de Mayo de 1974, desde temprano empezó a llegar gente de todos lados, no solamente de la Capital y del Gran Buenos Aires, sino también del interior del país y lo que iba a ser una gran fiesta popular se vio teñido de gris, cuando cerca del mediodía empezaron a arribar formaciones, en un número aproximado a 5.000 personas, quienes desplegaron carteles de Montoneros; quienes comenzaron a vocear consignas poco tranquilizadoras con alusiones despectiva para López Rega y otros miembros del gobierno.
Pero lo peor sucedió cuando en el balcón de la casa de gobierno apareció la Sra. de Perón, porque fue recibida por una gran silbatina.
La reacción de perón no se hizo esperar y fue cuando pronunció aquellas palabras que pasarían a la historia “estos imberbes que molestan nos quieren enseñar lo que debemos hacer después de 20 años de lucha”.

Luego de un fuerte intercambio de palabras los insurrectos se retiraron de la Plaza de Mayo.
Este fue un duro revez para Perón, pues el movimiento peronista fue fracturado.
La salud de Perón empezó a empeorar.
No eran días tranquilos, el “Pacto Social” y la inflación cero habían fracasado trayendo secuelas de protestas, paros y huelgas. Perón se vio obligado a recurrir a sus mejor arma; en un mensaje en el que critico a los gremialistas impacientes y a los empresarios inescrupulosos, en donde amenazó con renunciar cansado de tanta incomprensión.
La CGT respondió con un paro general en adhesión al presidente y convocatoria a la Plaza de Mayo.
Disuadido de renunciar, presenció el 12 de Junio desde los balcones de la casa de gobierno y protegido por un cristal antibalas, el mitin de solidaridad que congrego, como era de esperar, a una gran multitud.
Esta sería su última aparición en público.
El 22 de junio se anunció que el General padecía de un estado gripal y 48 horas mas tarde delegó el mando en la vicepresidenta.
El día 1 de Julio de 1974 falleció Perón, el anunció fue realizado por su esposa.
¿ Dejó Perón testamento político? La respuesta es totalmente negativa, aún cuando hubo testigos que en la delegación del mando lo oyeron decir a su esposa:
-Cualquier problema, lo consultas a Balbín.
López Rega se encargaría que nunca llegará ese momento.

MUERTE DE PERON DUELO POPULAR
El lunes 1 Julio de 1974 amanece sobre Buenos Aires. Una calma tensa y opresiva parece flotar en el ambiente. Sobre el mediodía, las radios dejan escuchar la voz de Isabel Martínez, pronunciado las palabras temidas: Perón ha muerto. El país comienza a paralizarse.
El hombre que lleno la política argentina durante tres décadas, el que expreso la tumultuosa irrupción del proletariado en el ámbito de la vida nacional penetra lentamente en la historia.
La CGT y las 62 Organizaciones disponen un para nacional. El duelo nacional es decretado. La Argentina había perdido a un caudillo sin parangón de siglo.
El país parecía no decidirse a recobrar su habitualidad. El jefe había muerto y el temor de un futuro inmediato era indisimulable.
La oligarquía festejaba. Lo mas agudos observadores de las facciones antipopulares sabía que de allí en adelante todo sería mas fácil.
A partir de ese momento Isabel asume la conducción del gobierno.

EL PELIGRO DEL VACIO POLÍTICO.
El radicalismo, tras sus acercamientos al gobierno peronista, comienza a reconsiderar sus posibilidades.
Pareció un momento en que el radicalismo y su jefe se habían constituido en la mayoría del país y que el peronismo amputada su cabeza, no era más que una minoría atacada de parálisis.
Ante el desconcierto que cundía en el partido gobernante se abría una especie de vacío. Se temía el caos, se agitaba el fantasma del golpe militar. Por eso parecía que la prioridad indiscutible era preservar la continuidad institucional.
Las fuerzas armadas adoptarían una actitud de neutralidad, y se mantenían por la preservación de las instituciones. Pero la escena política que Perón había dejado vacío no podía llenarse solo con la subsistencia formal de las instituciones

EL VIRAJE ECONÓMICO Y EL ABANDONO DEL PROYECTO PERONISTA.
Con la muerte de Perón la política económica de Gelbard se quedaba sin soportes, pues se rompía el acuerdo social sobre el cual cabalgaba. Un acuerdo que se había extendido hasta incluir a los sectores heterogéneos solo podía articularse en solo a la suma del poder político de Perón.
El programa de Gelbard despertaba la resistencia de los sectores empresariales, donde los grupos reformistas eran particularmente débiles frente al poder que conservaba la tradicional burguesía agraria, y los industriales.
En cuanto al sector obrero, que se había sustentado de sus política, ya no se encontraba comprometido con ella.
Junto con la muerto de Perón, en Julio de 1974 se cerraban los mercados europeos para las carnes argentinas y los precios de los productos primarios experimentaban un marcado descenso. Estas circunstancias motorizaban los embates de la burguesía agraria contra la conducción económica, que continuaba manteniendo un dólar subvaluado.
En esas condiciones, el gobierno encontró la posibilidad de desplazar a Gelbard.
El recambio del ministro de economía respondía al Lopezreguismo, a la necesidad de ir dominando el aparato gubernamental. Pero este grupo requería para ello ganar algún punto de apoyo firme. Ese sería el papel que cumpliría finalmente el gremialismo.
Así el sindicalismo colaboró eficazmente sobre Gelbard retirando su aval al anteproyecto de Ley Agraria y participo en la tarea de expugnar toda oposición interna en el movimiento.
A cambió de ese apoyo, la dirigencia gremial recibía la Ley de Contrato de Trabajo – promulgada en setiembre de 1974- y la eliminación del sindicalismo rebelde.
Isabel Perón encaró una reestructuración del gabinete, en el mes de octubre que alcanzó a Gelbard quien acuso razones de salud.
El reemplazo de Gelbard por Alfredo Gomez Morales, significaría un giro en la política económica. Gomez era un hombre que contaba con cierto aval de los organismos internacional de crédito especialmente Estados Unidos. Tras el éxito inicial la política de Gelbard había encontrado límites determinados, por la falta de profundización de los instrumentos que habían de posibilitar el crecimiento económico requerido. La falta de crecimiento y de inversión desataron inflación por insuficiencia de oferta.
Gomez Morales procuraría atacar la inflación en bases a las recetas proporcionadas por la ortodoxia monetaria. El Plan de Coyuntura elaborado por Economía contenía propuestas estabilizadoras y estabilización significaba amortiguar la inflación de cualquier manera.
Pero las recetas recesivas no solo no lograrían contener la inflación sino que agravarían el cuadro, al encarecerse el dinero e incrementarse los costos financieros.
A la vez la depresión de la actividad económica y de la demanda interna debían aliviar las presiones sobre el sector interno.
Los precios máximos se mantenían aunque flexibilizados: procuraría evitar la repercusión de los aumentos en el costo de vida, disminuyendo los márgenes de ganancias de los gobernantes mediante la implementación de severos controles lo que no impediría el aumento del costo de vida.
La política agraria también se reestructuraría mejores precio para los reclamos del sector agrario.
El disgusto empresarial había crecido son la sanción de la Ley de Contrato de Trabajo. La ley recopilaba y reunía en un solo cuerpo distintas normas existentes en la materia incorporando nuevas disposiciones en general a favor del asalariado.
El otro punto débil era el sector externo, que preocupaba a Gomez Morales.
Al cerrase 1974 la deuda externa argentina en concepto de capital e intereses alcanzaba – de acuerdo a fuentes del Banco Central- a 8.100 millones de dólares. El dólar subvaluado, unido a la merma de la producción rural y al progresivo abandono de la apertura comercial hacia el Oeste habían revertido la tendencia que la balanza comercial demostraba desfavorables. El primer trimestre de 1975 exhibiría un déficit de 135 millones de dólares ante el superávit de 289 millones de dólares ante los superávit de 257 millones de dólares del año 1973.
El crecimiento de las importaciones producido hasta 1974 y principios de 1975 así como el turismo al exterior hacían decrecer las divisas con rapidez.
La sobrefacturación en las importaciones constituía un mecanismo de evasión que posibilitaba el aprovechamiento de la brecha existente entre el mercado cambiario y el paralelo.

LA VIOLENCIA.
En tanto la violencia seguía creciendo. En junio de 1974 a poco muerto Perón era asesinado el ex ministro del Interior Arturo Mor Roig. Luego cae víctima de otro atentado Rodolfo Ortega Peña historiados y diputado de la izquierda peronista. También es muerto el abogado marxista Silvio Frondizi por las tres A. Se producen en el noroeste del país nuevos operativos guerrilleros que cobran víctimas militares. Un artefacto explosivo estalla en el domicilio del rector de la UBA, Laguzzi, cortando la vida de su hijo de corta edad. Uno de los hechos mas resonante se produce en octubre de 1974 cuando Montoneros coloca una bomba en la lancha del jefe de Policía comisario Villar quien pierde la vida junto a su esposa.
Cierto diario confeccionaba una estadística según la cual en la Argentina se producía un crimen político cada 19 horas.
En un extremo aquello que pretendían el cambio total, la ruptura de lo parecía pensar que golpeando al adversario y a las fuerzas representantes del orden querían demoler generarían las condiciones de ese cambio. Actuando en la ilegalidad, impedida de manifestarse sino por los canales característicos de tal situación – volantes, pintadas- se ve reducida a la expresión violenta de la acción de los montoneros y no pueden plantearse objetivos claros y visibles. En realidad solo conseguían generar un sentimiento de repulsa en la mayoría así como promover justificaciones para la otra violencia que se ejecutaba en el extremo opuesto.
Porque desde el Estado también se amparaba el terrorismo. Nadie ignoraba que operaban bandas armadas por el Ministerio de Bienestar Social grupos de carácter policial. Había para ese terrorismo una actitud tolerante, que permitía que los hechos quedarán impunes.
Esa violencia que se realimentaba y crecía esa devaluación de la vida, producía una especie de insensibilidad en toda la sociedad.
La necesidad de restablecer el orden se trocaría en la única preocupación y la incapacidad de hacerlo implicaría un riesgo de ser desplazado del poder. Entonces el gobierno se iría pareciendo cada vez mas al régimen anterior.

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